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Rocha,

Prima por antiguedad a jubilados

03/01/2007

Prima por antigüedad a los jubilados:

una engañifa



Este proyecto de ley al que se le llama de prima por edad se asienta sobre un engaño. No hay tal restablecimiento del beneficio de la prima por edad como se ha pretendido argumentar.

Veamos la historia sobre este beneficio. La prima por edad fue instituida por ley en el año 1960. En ese entonces, conducía los destinos del país el primer Gobierno del Partido Nacional de la década de los sesenta. El Poder Ejecutivo, con la firma del Ministro de Hacienda, Juan Eduardo Azzini, y del Ministro de Instrucción Pública y Previsión Social, Eduardo Pons Etcheverry, remitió al Parlamento un proyecto de ley de aumento de las pasividades y de reorganización de las Cajas de Jubilaciones, que, al mismo tiempo, establecía una serie de beneficios nuevos, entre ellos este de la prima por edad. En esa oportunidad la prima fue establecida, precisamente, a la mayor edad; se trataba de una prima a la vejez, de una prima que se le otorgaba a aquellos ciudadanos jubilados que, en función de superar el límite de los setenta años, se entendía que carecían de cualquier otro tipo de actividad a esa altura de sus vidas y, por lo tanto, solo y exclusivamente debían valerse de sus haberes jubilatorios. Por eso se les asignaba esa prima como complemento.

Así se estableció la prima por edad, con ese alcance y con ese carácter, prima por edad que fue eliminada por la dictadura militar a través del Acto Institucional N° 9 y que, sin embargo, siguen percibiendo aquellos jubilados que habían adquirido esa condición con anterioridad al año 1979 o bien los que ya habían configurado la causal jubilatoria, aunque permanecieran en actividad. Esa es la historia.

Si se pretendiera ahora restablecer la prima por edad, habría que otorgar la prima vigente, que es de $ 633 por mes, no esto, que propine el gobierno, que es una cosa totalmente diferente. Aquí no se otorga la prima por edad; aquí se establece una gradualidad por la cual a lo largo de todo el año 2007 los jubilados van a cobrar apenas $ 126 más. Pero, además, no lo van a cobrar todos los jubilados; esos $ 126 los van a cobrar algunos jubilados. Tienen que reunir dos condiciones estos jubilados para acceder a ese presunto beneficio: la primera, deben tener jubilaciones mensuales por debajo de $ 4.446.

En el régimen de la década del sesenta se establecía para todos los jubilados, sin límites de carácter económico, y, por lo tanto, sin establecer una ficción desde ese punto de vista en cuanto al acceso a la prima por edad y a este beneficio de carácter jubilatorio. Pero hay otra condición porque de acuerdo con la ley aprobada con los votos del Frente Amplio, un jubilado puede ganar menos que eso y aún así no acceder al derecho, ya no a la prima por edad sino a los $ 126 por mes que el Gobierno resolvió otorgar para el año 2007. Ese pasivo del BPS, tiene, además, que pertenecer a un hogar donde el promedio de ingresos por cualquier concepto también esté por debajo de los 4.446 pesos.

Por lo tanto y para que se tenga claro vamos a poner un ejemplo bien concreto : si un pasivo que percibe una jubilación de $ 2.000, y tiene un hijo que trabaja y gana $ 7.000, ese jubilado -que gana $ 2.000- no va a cobrar la prima por edad. Esto es lo que establece la ley.

Si esto era lo que el Gobierno quería dar no necesitaba ley, lo podría haber resuelto por decreto. Y lo que menos debió haber hecho fue llamar a este proyecto de ley como de restablecimiento de la prima por edad, porque no lo es.

Se esgrime el argumento de que habrán de perdonarse los $ 500 que se otorgaron en julio; yo me alegro de que se perdonen. No es novedoso. El Gobierno del doctor Batlle había otorgado un préstamo de $ 1.000, el doble de este que otorgó el Gobierno del doctor Tabaré Vázquez, y también lo perdonó. Yo diría que eso no es para mayores aclamaciones; no es para dar un premio al Gobierno por haber perdonado $ 500 a los jubilados.

El Partido Nacional ¡vaya si está de acuerdo con la prima por edad! Vamos a decirlo con toda claridad: en esta Legislatura, el Partido Nacional presentó un proyecto para restablecer la prima por edad Lo hicimos para que, si el Poder Ejecutivo era sensible a nuestro planteo, ejerciera la iniciativa parlamentaria y pudiéramos de verdad devolver a los jubilados la prima por edad y no esto, que, reitero, es una cosa bien distinta..

Ese proyecto, además, adaptaba este beneficio a los tiempos que estamos viviendo. Distinguía, según las franjas, entre las jubilaciones más sumergidas y las que no lo estaban tanto, preveía una fuente de financiación específica, amén de la recuperación de la economía, del crecimiento del producto y del aumento de la recaudación, de lo que el Gobierno se solaza permanentemente a través de sus principales voceros. Así que era un proyecto responsable. Se desistió de analizarlo; el Gobierno prefirió enviar el suyo y llegamos a este artilugio de proyecto de ley de prima por edad por el cual, en verdad, se otorgan $ 126 durante el año que viene a los jubilados que ganan menos de $ 4.400 y que integran hogares donde el promedio es inferior a los $ 4.400 de ingreso individual, por integrante del núcleo familiar. Se habla de gradualidad. Al segundo año se dará otro tanto, al tercer año otro cuanto, y al cuarto y al quinto... Pero digámoslo claro: estamos hablando de un sector de la población en que la expectativa de vida, por definición y por razones biológicas evidentes, se acorta, se estrecha notoriamente. La mayor mortalidad en el Uruguay se produce entre los setenta y los ochenta años. Apenas el 18% de los jubilados integra la franja etaria que está por encima de los ochenta años; eso lo dicen las estadísticas. Así que muchos de los jubilados a los cuales, supuestamente, dentro de cinco años se les va a estar otorgando los $ 633 que, con suerte, actualizados llegarán a $ 700, lamentablemente ya no van a estar para ese entonces, a los de ochenta o de más de ochenta años, en vez de pagarles en cinco años se les va a pagar en tres.

Las organizaciones de jubilados y pensionistas, por unanimidad, se pronunciaron en contra de esta ley. La sociedad civil, a la que tanto recurrió el partido de Gobierno en el pasado, con la que tanto coordinó sus esfuerzos, sus perfiles políticos, definió sus posturas parlamentarias, en esta oportunidad está en contra de esto que el Parlamento aprobó y así lo manifestaron en las barras.

El 15 de noviembre en la Comisión de Seguridad Social la Organización Nacional de Jubilados y Pensionistas del Uruguay, y su Presidente, el señor Sixto Amaro, se manifestó con relación a esta ley dijo: \"El proyecto de Prima por Edad que presentó el doctor Jorge Bruni, Subsecretario de Trabajo y Seguridad Social, en nombre del Poder Ejecutivo, es parte del compromiso que asumieron ONAJPU y el Poder Ejecutivo en el acuerdo de agosto. Sin embargo, queremos decir que el planteamiento del Poder Ejecutivo no contempla, ni mínimamente, las aspiraciones de los jubilados y pensionistas\".

El 6 de diciembre, la Coordinadora de Jubilados y Pensionistas del Uruguay también estuvo en la Comisión de Seguridad Social para referirse al tema. En esta oportunidad, su Presidente, el señor Héctor Morales dijo textualmente: \"Por otro lado, queremos decir que lo que se quiere hacer con la prima por edad es una aberración. Nosotros, teniendo en cuenta la forma en que la quiere pagar el Gobierno, preferimos que no se pague. Esta prima se quiere otorgar a los mayores de setenta años que cobren hasta $ 4.446 y vivan en hogares en los que los miembros del núcleo familiar no cobren más de ese monto [...] es una afrenta, es una falta de respeto, es una humillación, es una venganza para con los viejos\". Esto no lo dijo un legislador del Partido Nacional; lo dijo la Coordinadora de Jubilados y Pensionistas del Uruguay en representación de sus afiliados.

El calificativo de engaño que utilizamos antes y el calificativo de simulación que usamos después, los queremos reiterar con carácter general, ya no para el proyecto de prima por edad sino para la política que el Gobierno ha seguido en esta materia. Y me voy a remitir al elemento emblemático. La recuperación de las jubilaciones no se logra si no es con una política de ajuste que logre conducir a una efectiva y real recuperación. En el año 2006 eso no ocurrió; en el año 2006 se decretó un único aumento de las pasividades en el mes de enero y fue de un 10%, el cual se descomponía muy claramente: por un lado, cinco o seis puntos destinados a recuperar la inflación del año anterior, es decir, del año 2005, y, por otro, tres o cuatro puntos que se destinaron a la recuperación de las pasividades. Esa recuperación se terminó a mediados de año, porque la inflación carcomió ese ajuste o esos puntos de recuperación que se otorgaron en el mes de enero. Esto es así. Esos son los números fríos que no dejan mentir.

Que no digan que hubo recuperación en julio, cuando lo que ahí se hizo fue un simulacro de aumento, porque se otorgó un 3% que se va a descontar en el mes de enero del año que viene y me temo que ocurra lo mismo que en 2006-12-29

Seguro, le pagaron al Fondo US$ 1.090:000.000. ¿Saben cuánto salía el proyecto de prima por edad del Partido Nacional, o el proyecto del Gobierno si se otorgara de una sola vez? Saldría US$ 17:000.000. Se dan US$ 1.090:000.000 y no se dan US$ 17:000.000 a los jubilados. Queremos que si se da la prima por edad, se dé de verdad y que no se siga mintiendo a los jubilados. Si el Gobierno quiere dar estos $ 125, o $ 126.60, que los dé por decreto, porque tiene facultades y poderes jurídicos suficientes y necesarios para hacerlo. No solo no lo vamos a condenar, sino que eventualmente vamos a apoyar al Gobierno si quiere dar ese dinerillo a ese pequeño segmento de jubilados que ganan menos de tanto y que viven en familias de menos de no sé qué. Pero que lo diga y que se haga responsable

En el Gobierno del Partido Nacional que se inició en el año 1990 las pasividades tuvieron una recuperación en términos reales como no se registra en los últimos cincuenta años, por tomar un lapso en forma arbitraria. En términos de recuperación del poder adquisitivo, las pasividades aumentaron en un 40% en términos reales. Las cifras de las transferencias que el Poder Ejecutivo realizó al Banco de Previsión Social para atender esas obligaciones son elocuentes. En el año 1990 fueron US$ 19:400.000; en 1991, las transferencias saltaron a los US$ 95:000.000; en 1992, a US$ 171:000.000, y en 1993, a US$ 282:000.000. Hubo un crecimiento geométrico de los aportes financieros del Tesoro Nacional al sistema de seguridad social a fin de atender el aumento de las pasividades. Las pasividades aumentaban cada cuatro meses, de acuerdo con el índice medio de salarios, no porque se le ocurriera al Presidente Lacalle sino porque lo estableció el mandato constitucional del año 1989. Entonces, en función de eso, no perdían poder de compra sino que lo iban aumentando. Por eso, al cabo de cinco años aumentaron en más de un 40%. Si además de eso querían que diéramos la prima por edad, bueno, no nos dio el tiempo. Por otra parte, hizo otras cosas más por los jubilados, como, por ejemplo, integrar el Directorio del Banco de Previsión Social con los tres órdenes: el de los pasivos, el de los activos y el de los empresarios. Esta cuestión estaba en la Constitución desde el año 1967 y se estableció en el Gobierno del Partido Nacional. Y ¡cuidado! ¡Eso se dio en el marco de una política económica sana! En 1992 tuvimos superávit fiscal y derrotamos la inflación, aunque la que heredamos era de más de un 130% anual.. El poder de compra era poder de compra de verdad; era poder de compra nominal, porque aumentó la cifra que cada jubilado ganaba, y además era poder de compra porque la inflación caía.


 
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